El
Frente Amplio, fuerza política nacional, popular y democrática, ha ratificado en este
III Congreso Extraordinario su esencia participativa, con más de 1800 delegados de todo
el país, recogiendo las discusiones y aportes de todos los frenteamplistas agrupados en
Comités de base, coordinadoras y departamentales. Con la participación de la gente hemos
gobernado Montevideo por ocho años, llevando a la práctica los principios de solidaridad
y justicia social que nos identifican. Hemos gestado las propuestas programáticas en un
proceso de diálogo con la sociedad, en Montevideo y el interior del país, en Mesas
políticas abiertas donde se escucharon las voces de las múltiples fuerzas sociales. Dos
años de elaboración en unidades temáticas recogen las necesidades de la gente y las
transforman en líneas de acción claras para el próximo gobierno progresista.
El proyecto de país del Frente Amplio es la contracara y la única alternativa
progresista al modelo de país sustentado por la coalición de colorados y blancos en el
gobierno, que ha impuesto una política concertadora de la riqueza, generadora de pobreza
y marginación social. La desocupación creciente, el aumento del empleo precario, llena
de incertidumbre a las familias uruguayas. La apertura indiscriminada de la economía y la
priorización del sector financiero, han determinado la destrucción sistemática del
aparato productivo; en especial de las pequeñas y medianas empresas nacionales. Este
gobierno de colorados y blancos ha profundizado las políticas neoliberales imponiendo
reformas de fondo que están modificando el rol histórico del Estado uruguayo de
protección social y gestión económica. Reformas como la educativa, impuesta
mayoritariamente en su diseño e implementación, como la de Seguridad Social que
incorpora el lucro privado y compromete la situación del BPS, como la reforma del Estado
que privilegia la privatización y tercerización y el desmantelamiento del patrimonio
nacional.
Estas orientaciones forman parte de una estrategia global, desarrollada desde los centros
hegemónicos internacionales, que la coalición de gobierno sigue al pie de la letra. Son
ejemplos elocuentes las políticas de transferencia hacia empresas internacionales de
sectores estratégicos para la soberanía nacional como la energía, el agua potable (en
Maldonado) y el puerto entre otros.
Somos diferentes en tanto nos identificamos con las grandes mayorías nacionales; porque
impulsamos y hemos llevado adelante un verdadero proyecto de cambio que se basa en tres
grandes ejes:
a. Un país solidario, con justicia social. Comprometemos un gobierno que actúe
decididamente contra la pobreza, la desigualdad y la marginación. Las propuestas sólidas
desarrolladas y aprobadas en este Congreso sobre la salud, la educación, la seguridad
social y la vivienda, tienen el objetivo esencial de revertir la situación angustiante de
amplios sectores carenciados de nuestra sociedad. El FA brindará especial atención a la
problemática de la infancia, la adolescencia, la juventud, la mujer y los adultos
mayores.
b. Un país productivo, que priorice la generación de empleo para los uruguayos.
Políticas de desarrollo productivo y redistribución del ingreso, aumentando la
inversión, en el micro, pequeñas y medianas empresas. Políticas selectivas que
potencien los complejos productivos industriales, agroindustriales y de servicios. El
sistema tributario se diseñara sobre el principio rector de "Que pague más el que
tiene más". El sistema financiero será transformado para que sirva de apoyo a los
sectores productivos.
c. Una profunda democratización de la sociedad y del Estado. La participación ciudadana
enla gestión estatal es uno de los principios fundamentales de la reforma del Estado que
llevaremos adelante. La descentralización que es realidad ya en Montevideo es ejemplo a
profundizar y desarrollar en todo el país.
La ética y la transparencia enla gestión pública es un compromiso que el FA ha asumido
y llevado adelante, frente a la corrupción demostrada en los sucesivos gobiernos de los
partidos tradicionales.
El respeto de los derechos humanos en su sentido más integral es parte esencial de esa
democratización de la sociedad, en sus postulados de Verdad y Justicia como base de la
convivencia, esclareciendo la situación de los desaparecidos.
Asimismo hemos aprobado una serie de medidas que conformarán el plan de emergencia a
aplicar inmediatamente de asumido el gobierno progresista.
1999 es un año de enormes desafíos para los uruguayos. Por primera vez en la historia
podemos forjar un gobierno nacional progresista, donde se haga realidad el principio
artiguista de que "Los más infelices sean los más privilegiados".
En este proceso, el fortalecimiento del Frente Amplio, su crecimiento y arraigo en todo el
país es un componente esencial, así como el desarrollo, la ampliación y consolidación
del Encuentro Progresista, para aglutinar todas las fuerzas políticas comprometidas
conlas transformaciones nacionales, populares y democráticas. La reconstrucción de la
trama social golpeada por las políticas neoliberales, yla misión de las fuerzas sociales
serán sustento y garantías para el gobierno progresista enla aplicación de su programa,
manteniendo su compromiso con los trabajadores y demás sectores populares.
El Frente Amplio promoverá activamente una integración regional que, desde la realidad
actual, apostando a la plena realización de sus pueblos, transforme sus contenidos hacia
la complementación productiva, la cooperación y la solidaridad, en pos de un desarrollo
armónico y equitativo.
Para hacer realidad esta esperanza de cambio debemos ganar el gobierno nacional, y para
ello convocamos a los frenteamplistas a una gran movilización que geste esa
imprescindible correntada popular. En ese sentido llamamos a todos los frenteamplistas y
encuentristas a participar en las elecciones de abril, como paso previo hacia la victoria. |