CORRIENTE

IZQUIERDA

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Propuestas del EP-FA para la reactivación económica

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I. Introducción

Uruguay está atravesando por una crisis económica realmente grave. Esta se manifiesta -como siempre ocurre, pero esta vez en condiciones más acentuadas que nunca desde la recuperación de la democracia- en el crecimiento del desempleo, la reducción de ingresos, el aumento de la pobreza, y la desintegración social. La percepción de que esta situación se agravará y la ausencia de perspectiva de mejora caracterizan el estado de ánimo de la mayor parte de los uruguayos, sean estos estudiantes, trabajadores, jubilados, comerciantes, industriales o productores rurales. La emigración ha vuelto a ser manifiesta y se constata el deterioro del principal capital del país: la calidad de sus recursos humanos.

No obstante, vastos sectores de la población, no se resignan a la desesperanza, expresándose en varias formas de movilización social de amplio espectro, que seguramente se incrementarán en el futuro.

Estamos en presencia del fracaso del modelo económico desde el punto de vista de los intereses de las grandes mayorías nacionales. La estrategia económica que se viene aplicando por los últimos gobiernos, basado en la estabilización de precios, la apertura externa y el libre juego del mercado se quedó sin respuesta cuando el escenario internacional dejó de ser francamente favorable como lo fue hasta el último año de la última década. Las escasas concesiones a políticas ligadas a la producción, fundadas en la prioridad a los sectores exportadores (reintegros, subsidios a la forestación y a las inversiones de infraestructura turística) han sido, en general, contrarrestadas por el efecto de los planes de estabilización y apertura llevados a cabo.

Hoy estamos sufriendo las consecuencias de las limitaciones de una estrategia que sólo está apostando a la estabilidad, privilegiando la imagen de un país financieramente estable sobre la genuina estabilidad fundada en la fortaleza de su estructura productiva.

Los instrumentos de política económica que habitualmente se utilizan en coyunturas recesivas no están siendo considerados, o bien porque el fundamentalismo idológico los descarta a priori, o bien porque las políticas aplicadas no pudieron ni buscaron generar los márgenes necesarios en períodos de bonanza que permitieran afrontar con cierta holgura los momentos de crisis.

Nuestra fuerza política tiene el compromiso de responder a esos reclamos, aportando su esfuerzo para clarificar las causas de la situación y las restricciones que enfrentamos y proponiendo caminos para superar la crisis y sentar las bases de un proceso de crecimiento y equidad.

II. Los problemas urgentes

Desde el punto de vista humano el problema más acuciante radica en la falta de acceso a la satisfacción de las más elementales necesidades por parte de sectores crecientes de nuestra sociedad. Para ello hemos propuesto una Agenda social, mínima y abierta, para actuar desde ya sobre las manifestaciones más crudas de la marginación social y el empobrecimiento extremo, situaciones que atentan contra la dignidad humana y que deberían conmover también "el estado del alma" de los uruguayos, comenzando por la responsabilidad de los gobernantes.

Sin embargo, aún llevando a cabo todas las medidas allí propuestas (y las que se agreguen en el marco de un diálogo abierto entre todos los sectores nacionales) no se resolverá el problema de fondo, que no es otro que dotar a nuestro país de la posibilidad de aumentar su riqueza y distribuirla en forma equitativa. Por sí solas, esas medidas ayudarán a sobrevivir -más dignamente- mientras esto último se consigue.

Nos encontramos hoy ante una situación crítica de todos los sectores de la producción, que no encuentran la vía para sostener niveles de empleo y de ingresos ni incentivos para la inversión, a pesar de la baja inflación y la relativamente desahogada posición financiera externa del país.

La pérdida de cometitividad, que se ha ido acentuando desde 1990, y el endeudamiento de las empresas y consumidores, se hacen evidentes en las actuales condiciones recesivas. Estos factores han sido el resultado, principalmente, de las acciones y omisiones de las políticas aplicadas desde los sucesivos gobiernos en el marco estratégico ya señalado.

Atraso cambiario, desprotección de la producción nacional, altas tasas de interés, deficiente distribución del gasto público y de la carga fiscal, que castiga la producción, el trabajo y los consumos populares, son problemas a enfrentar para intentar reactivar la economía. Dolarización, déficit fiscal elevado y endeudamiento privado, son consecuencias de esos problemas que imponen restricciones a los márgenes de maniobra de la política económica.

III. Nuestras propuestas

El objetivo central será atender de inmediato la problemática del empleo sobre la base de la reactivación productiva y medidas redistributivas de emergencia que permitan sostener el nivel del salario real y aun mejorar la situación de los sectores más sumergidos, en el marco del respeto a los derechos laborales vigentes y la sanción de proyectos de ley que los garanticen como los de Negociación colectiva y Libertad sindical.

Una vez más nuestra fuerza política reitera su posición de la disminución gradual del impuesto a los sueldos y las jubilaciones (impuesto a las retribuciones personales) hasta su eliminación. A. Medidas directas para la generación de empleo

1. Inversión pública: La política de inversiones del sector público (gobierno y empresas) debe orientarse a priorizar aquellas que generen el mayor impacto en la demanda interna de empleo directo y de insumos nacionales.

Asimismo, puede habilitar el mecanismo de financiación de obras nuevas en base al sistema de concesión de obra pública siempre y cuando se satisfagan las siguientes condiciones:

   a. no se trate de áreas estratégicas; b. existan compromisos explícitos que garanticen el estricto cumplimiento de los contratos; c. se garantice la transparencia en las adjudicaciones.

Estos requisitos deben exigirse desde luego aun para los emprendimientos que no cuenten con nuestro apoyo, incorporando instrumentos que, como el de la audiencia pública, fortalezcan la cristalinidad de la que carecieron tantos procesos anteriores.

2. Plan de vivienda: Debe incrementarse la construcción de viviendas cumpliendo dos objetivos simultáneos. Por un lado dinamizar la ocupación de factores productivos aprovechando su capacidad multiplicadora, y por el otro, contribuir a una mejor solución de la problemática habitacional. A efectos de su financiamiento se impone la aplicación de la totalidad de los recursos del Fondo nacional de vivienda. Asimismo, agilitar y reimplantar los sistemas de crédito para las cooperativas de vivienda y, muy especialmente, las de ayuda mutua.

3 Otras medidas directas sobre el empleo

   a. Implantación de un registro nacional de desempleados, que permita planificar políticas al respecto. Desde hace más de 50 años existe normativa legal nunca aplicada hasta ahora.

   b. Creación de un programa específico de empleo, aun de carácter transitorio, y para aquellos para los cuales haya finalizado el seguro de paro, en áreas de servicios sociales atendidos por el estado y que requieran completar sus requerimientos de personal.

    c. Implementación de un sistema de jubilación parcial anticipada (por ejemplo, un sistema de media jubilación) con levantamiento de los topes jubilatorios.

    d. Medidas de defensa de la pequeña y mediana empresa.

B. Medidas para fortalecer la competitividad de las empresas

B1. En base a instrumentos de tipo fiscal

1. Exoneración impositiva durante el año a los productores agropecuarios que estén por debajo de la línea de pobreza

2. Implantación de rebajas de tarifas de energía eléctrica y combustibles para la producción agropecuaria.

3. Aumento del porcentaje de devolución de impuestos indirectos a los exportadores (y su extensión al sector turismo) hasta el nivel compatible con los compromisos internacionales del país o negociaciones correspondientes a los mismos, pero aplicando dicho aumento sobre el mayor volumen expeortado

4. Revisión de la actual política de subsidios directos (respetando los compromisos ya contraídos) a la producción, aumentando el fondo utilizado a tal fin y reorientándolo hacia sectores que impacten más fuertemente sobre el empleo y criterio selectivo, privilegiando aquellos sectores que enfrenten mayores dificultades en los mercados externos debido a la evolución de los precios internacionales de sus productos.

5. Habilitar mecanismos de emisión de certificados de créditos a favor de los proveedores acreedores del gobierno central, por aquellas deudas que tengan más de 60 días de vencidas, a efectos de ser utilizadas en la cancelación de adeudos fiscales.

6. Eliminación de impuestos a los activos bancarios (IMABA)

7. Reducción de aportes patronales a la seguridad social para las empresas que generen nuevos puestos de trabajo, reduciendo por esa vía, el costo laboral, de acuerdo a las franjas establecidas en el aditivo presentado en ocasión de la discusión de la ley de Urgencia y que refieren a los adultos mayores de 45 años, mujeres jefas de hogar y jóvenes menores de 24 años.

8. Gravar con el IVA la venta de cigarrillos y tabacos

B2. En base a instrumentos de política crediticia

1. Reducción sustantiva de los encajes sobre los depósitos del BROU

2. Reducción selectiva de la tasa activa de interés que cobre el BROU

3. Refinanciación selectiva del sobrendeudamiento crónico del sector agropecuario (según criterios expuestos en documento adjunto)

4. Prohibición de otorgar crédito bancario para el financiamiento de bienes de consumo, competitivos con los fabricados por la industria nacional

B3. En base a instrumentos de política comercial

1. Plantear en el marco del Mercosur la adecuación al alza dela escala arancelaria dada por el arancel externo común, dentro del tope admitido por la OMC

2. Establecimiento de derechos compensatorios en aquellos casos de ingreso de exportaciones provenientes de extrazona en condiciones de competencia desleal

3. Flexibilización de las regulaciones para ser operativas las acciones antidumping que correspondan

4. Etiquetado para control de calidad e información al consumidor en el caso de importaciones competitivas con sectores nacionales de alta sensibilidad, como ocurre actualmente con la industria del calzado

5. Establecimiento de cupo de importación de bienes provenientes de extrazona en sectores de alta sensibilidad en el país, tanto por la competencia desleal desde el exterior como por la difícil situación de la producción nacional

6. Promoción de asociaciones de productores y empresarios, así como un papel más eficiente y activo del Estado, cuyo objetivo sea la búsqueda de mercado, elevación de la calidad de productos a exportar y el esmero en su presentación comercial

B4. En base a instrumentos de política cambiaria

En esta emergencia, toda medida debe tener como criterio prioritario defender la producción como medio paara segurar el empleo y los ingresos de la población. Para ello, hay que actuar sobre la competitividad que determina, en última instancia, la rentabilidad y el ingreso de quienes producen, lo que a su vez guía las decisiones de producción y de inversión

Para actuar sobre la competitivada deben ponerse en juego todos los instrumentos disponibles de la política económica, tanto los generales como los sectoriales, en un conjunto coherente de medidas.

A fin de recuperar la rentabilidad de los sectores productivos, la política se debe diferenciar entre bienes transables (o sea, los que pueden exportarse e importarse) y no transables. La evolución más rápida de los precios de estos últimos es lo que explica el "atraso cambiario".

En política cambiaria se requiere la recuperación gradual del tipo de cambio real para atender la necesidad de competitividad y así evitar devaluaciones traumáticas que son las que ocasionan mayores efectos negativos sobre vastos sectores de la población.

C. El financiamiento de la reactivación

Concebidas en una perspectiva dinámica de crecimiento, las medidas propuestas tienen implícitos beneficios que superarán a sus costos. El auemnto de la actividad económica permitirá prescindir de algunas de ellas, reducirá el peso de algunos gastos que hoy se incurren por efecto de la recesión, como el seguro de paro, y aumentará la recaudación de impuestos y de aportes sociales. Sin embargo, en lo inmediato, tendrán costos que habrá que financiar.

Las restricciones a las que ha conducido la estrategia aplicada en los últimos años, ya mencionadas limitan las opciones fáciles: emisión y mayor carga fiscal. Sin embargo, existen recurrsos que pueden aplicarse, con la necesaria cautela, a esta operación de reactivación productiva. Sin descartar el financiamiento interno por la vía del endeudamiento con el sector bancario privado o en el mercado de capitales, estos son, básicamente, el financiamiento externo y los activos externos. NO es diferente que para cualquier proyecto de inversión: se aumenta el pasivo, se disminuyen activos o una combinación de ambos.

La fuente para financiara esta operación debe ser el financiamiento externo, aprovechando las condiciones relativamente favorables del país en los mercados internacionales. Sin embargo, deben establecerse límites prudenciales de endeudamiento, ya sea en relación al PBI o a las exportaciones o a algún indicador combinado de ambos, revisando las actuales disposiciones legales al respecto para adecuarlas a una política anticíclica.

Subsidiariamente, debe revisarse también la política de reservas internacionales. Su nivel debe responder a criterios prudenciales de gestión financiera sin exceder límites inferiores y superiores. La política cambiaria llevada a cabo hasta el presente ha determinado que éstas crezcan a niveles innecesariamente altos. En el contexto de las medidas propuestas, puede recurrirse a la utilización de una parte menor del volumen disponible, aplicándolas a usos más rentables, como la financiación de la reactivación, sin por ello generar inestabilidades en los mercados financieros y de cambios.

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Montevideo, agosto de 2000

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